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martes, 1 de diciembre de 2009

Aprendiendo de los inmaduros



Un hombre llegó ante Khwaja Ahrar “Maestro de los liberados”, y le hizo una pregunta.
Cuando el Khawaja le hubo respondido, pidió permiso para irse, e inmediatamente abandonó la asamblea.
Ahrar dijo:
- Él fue sabio al hacer la pregunta.
Allama Sadrusin dijo:
- ¿Sabia él por qué hizo la pregunta?
- El no lo sabia, pero un parte de él sí lo sabía.
El Sheikh Mustafa Najur dijo:
- Él también fue lo suficientemente sabio para irse tan pronto como tuvo la información requerida.
Ahrar respondió:
- Ésa era otra parte de él. Estaba pensando que debería salir con tiempo para las oraciones congregacionales en la Gran Mezquita.
Haidar Gul pregunto:
- ¿Puede un hombre ser sabio interiormente, en alguna parte de sí mismo, cuando generalmente está bajo la impresión de que es inmaduro?
- Si no fuese así, ningún hombre podría alcanzar la sabiduría en su plenitud – dijo el Maestro Ahrar.

jueves, 22 de octubre de 2009

Cuento

Junaid y los estudiantes celosos

Un día, cuando algunos de sus 20 estudiantes mostraron celos de su afecto por uno de ellos, Junaid hizo pública esta ilustración. Es una parábola en acción cobre la que conviene reflexionar.

Llamó a todos sus discípulos y les ordenó que le llevaran veinte aves. Luego cada uno de ellos recibió instrucción de tomar un pájaro, llevarlo a un lugar donde no pudiera ser visto, y matarlo.
Cuando todos volvieron, los pájaros estaban muertos: todos excepto aquel que el estudiante en discusión había escogido.
Junaid le preguntó, en presencia de los otros, por qué no había matado al pájaro.
- Porque me habéis dicho que lo llevara un lugar donde yo no pudiera ser visto, y no hay tal lugar: Dios lo ve todo – respondió el hombre.
La dificultad de la transmisión de conocimiento está ligada con la orientación del estudiante. Esperar el conocimiento no es suficiente. Como hemos visto en el caso de los estudiantes de Junaid, sólo uno entre veinte actuó en concordancia con sus propias creencias.

martes, 6 de octubre de 2009

Cocinando la col

Dos ladrones se encontraron un día en el País de los Tontos.
Como toda la gente de la misma profesión, comenzaron a jactarse de sus hazañas.
Uno de los ladrones dijo:
- ¡Una vez robe una col tan grande como una casa!
El otro dijo:
- Una vez robe una cacerola como un palacio.
El primer ladrón dijo:
- ¿Para qué querría alguien una cosa así?
El segundo ladrón dijo:
- ¡Se necesita para cocer tu col en ella!

Un escorpión no tiene una gran apariencia - ¡entre picadura y picadura!.
Dicho

sábado, 27 de junio de 2009

Desalentando visitantes

Un visitante le pregunto a Ajnabi:
-¿Por qué desalientas a la gente para que no venga a verte?
El dijo:
-Porque no puedo desalentarles de ir a ver a otros.
El visitante le dijo:
-No puedo comprender este misterio, ¿Cuál es el significado de tal expresión?
Ajnabi dijo:
-Ir a ver a un maestro es en sí mismo una condición, un estado que generalmente no tiene nada que ver con la razón para visitar a un sabio. Si una persona va a visitar a un maestro parcialmente porque siente la necesidad de ir a ver a alguien, esta necesidad de ir a verlo actuará como una barrera para su comprensión. Por esta razón es mejor ir a una fiesta y probar la diversión antes de ir a ver tu maestro.
El visitante le dijo:
-¿Cómo puede uno descubrir si una visita fue hecha por un propósito tan superficial como visitar a alguien?
Ajnabi dijo:
-A la partida siempre puedes discernir si una persona ha alcanzado su objetivo. Irradia la misma sensación que un hombre que ha ido al mercado y vuelto a casa. Tanto si ha comprado algo como si no, ha ido al mercado.

domingo, 29 de marzo de 2009

Cuentos

Yo mismo
Un monje le dijo a Nasrudín:-Es tal mi desinterés que nunca pienso en mí mismo, solamente en otros.Nasrudín le contestó:-Yo soy tan objetivo que puedo mirarme a mí mismo como si fuera otra persona;así es que puedo permitirme pensar en mí mismo.

Cómo lograr que continue
El Maestro Nasrudín acostumbraba a pararse en mitad de la calle los dias de mercado para que lo señalaran como un idiota.una y otra vez la gente le ofrecia una moneda grande y una pequeña, pero el siempre escogia la moneda pequeña.Un dia, un hombre bondadoso le dijo:- Maestro, debería tomar la moneda mayor. Entonces tendrías más dinero y dejarías de ser el hazmererir de la gente.- Eso podría ser cierto - dijo Nasrudin -, pero si yo siempre escojo la mayor, la gente dejará de ofrecerme dinero, para demostrar que soy más idiota que ellos. Entonces no tendria ninguna de las dos.

Un bocado
Nasrudín visitó a un clérigo que tenía fama de tacaño, quien le preguntó:- Maestro, ¿te gustaría comer un bocado?Cuando la comida llegó, el maestro observó que efectivamente no era más que un bocado.Casualmente en ese momento un mendigo se asomó por la ventana. Y el clérigo le gritó:- ¡Vete, o te romperé la cabeza!- Hermano - le dijo Nasrudín - aléjate volando. Tengo experiencia para asegurarte que este hombre nunca exagera.