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martes, 14 de septiembre de 2010

El Bustan



Acerca de los amigos ausentes

En relación con un amigo ausente, dos cosas son ilegitimas. La primera es despilfarrar sus bienes, la segunda, hablar mal de él.
No esperes buenas palabras del que menciona los nombres de los hombres con desprecio, pues a tu espalda, dice de ti, aquellas cosas que a ti te dijo de otro.
Sólo es sabio el que se preocupa de sus propios asuntos y es indiferente al mundo.

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Saadi y su envidioso compañero de clase

Un compañero de estudios en Nizamiah mostró malevolencia hacia mí y yo informé a mi tutor diciendo: “Siempre que doy respuestas más apropiadas que él, el envidioso compañero se ofende”.
El profesor respondió: “La envidia de tu amigo no es agradable para ti pero yo no sé quien te dijo que difamar era recomendable. Si él busca perdición por el camino de la envidia tú te unirás a él por el de la difamación”.
Saadi de Shiraz

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Historia que ilustra la paciencia en beneficio de los amigos



Cierto hombre, cuyo corazón era tan puro como el de Saadi, se enamoró. Aunque mofado por sus enemigos por este motivo, no mostró enojo.
Alguien le preguntó: “¿No te da vergüenza? ¿No eres sensible a esas actitudes poco dignas? Es indigno exponerse a si mismo al ridículo, y es debilidad soportar pacientemente las burlas de los enemigos. No tener en cuenta los errores del ignorante, no es correcto, porque puede decirse que no tienes ni fuerza ni coraje”.
¡Cuan elegantemente el distraído amante replicó!¡Sus palabras son dignas de ser escritas en letras de oro!
“En mi corazón hay lugar solamente para mi amada, así que no existe espacio para la mala intención”.
Saadi de Shiraz

lunes, 30 de agosto de 2010

Historia de una gota de lluvia



Una gota de lluvia cayó de una nube de primavera y, viendo la gran extensión del mar, sintió vergüenza. “¿Dónde está el mar y dónde estoy yo?, reflexionó. “Comparada con él, en verdad, yo no existo”. Mientras así se juzgaba con desdén, una ostra la tomo en su regazo y el Destino le dio forma en su trayectoria de manera que una gota de lluvia se convirtió, finalmente, en una famosa perla real.
Fue exaltada porque fue humilde. Llamando a la puerta de la extinción, se volvió existente.
Saadi de Shiraz