Mostrando entradas con la etiqueta recuerdos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta recuerdos. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de marzo de 2009

Charlas con Miguel

Miguel:- Todo ser humano necesita darle manija a su auto importancia, primero se lo vende a uno mismo, y después, trata de vendérselo a quien la quiera comprar, porque, si no hace eso, se siente muy mal, si no logra convencer a algunos de su amplia importancia se siente como en peligro.

Juan:- ¿De extinción?

Miguel:- Claro, porque una persona que no es importante por algo, no es importante para alguien, es como que no es para nada valorizado ¿entiende? Y esto tiene muchos aspectos. Un aspecto es si yo no le sirvo a alguien para algo, no se va a fijar en mi, entonces hay personas que realmente están en una situación mas ubicada y empiezan a desarrollar capacidades, cuando el mundo que las rodea toma nota de las capacidades, de alguna manera esa persona se vuelve realmente útil e importante, y mucha gente va a estar alrededor de él por distintas razones o contratarlo para trabajar o para aprender o para algo.
Esta situación es bastante natural, pero hay muchas partes del genero humano que realmente no hacen ningún trabajo real por su persona para capacitares y vende una situación que no es real.

Juan:- Es ilusoria.

Miguel:- Es ilusoria o es falsa, y eso no tiene mucho sustento, cuando una persona dice, yo soy una maravilla en tal área y rápidamente se verifica que no es ninguna maravilla en esa área, que no tiene ni capacidad ni conocimiento, ni responsabilidad, la persona se vuelve ridícula, pero igual puede tomar vino e ir a contarle a algún gil lo maravilloso que es, pero, es como una situación bastante lamentable que un ser humano esté en esa situación y ni siquiera se de cuenta.

Juan:- Ahora, de todas maneras hay gente que con esa cosa ilusoria, sigue viva y vive muy bien en el mundo, ¿o no?.

Miguel:- Hasta cierto punto porque, también es cierto que esa persona puede no ser capaz, pero puede haber desarrollado una gran capacidad de sugestionar al otro, por ejemplo,usted ve mujeres con una enorme habilidad para engatusar a un tipo y como el tipo desea que lo quieran y escuchar palabras dulces, esa mujer con hacer solamente eso tiene asegurado un buey incondicional y esto también se da a la inversa, que el tipo totalmente inútil, tiene una mujer que lava, plancha, cocina etc., y el otro la tiene dominada, es un imbécil.

lunes, 23 de febrero de 2009

Recuerdos de Miguel


Rosa Meditativa- Salvador Dalí

Corría el año 1986, Miguel junto a otras personas organizaron una muestra del pintor Salvador Dalí en el palacio Errázuriz, fue todo un éxito que además genero luego un sistema de ver muestras de pinturas en gran escala, el único día que no hubo cola de gente para ver la muestra fue el día que se jugó la final del mundial de futbol, todos los días que duró la muestra era un sin fin de gente que acudía a verla.
Esta muestra de Dalí después del éxito en Buenos Aires se trasladó a San Paulo Brasil, toda una experiencia para mí, salir del país, tomar un avión, estar solo en un lugar, pero la verdad Miguel me mandaba a la Quiaca y yo iba, porque sabia que nunca me iba dejar solo, con esto queda claro que como me dijo el otro día Lito,“que vamos hacer ahora sin el”, fue para mi casi un padre.
Bueno, resulta que en Brasil aparecieron algunas complicaciones pero la muestra se hizo de todas formas en el Museo de Arte Moderno de San Pablo en el parque Ibirapuera, yo estaba como siempre por la noche cuidando que todo estuviera bien, en uno de los días de la muestra Miguel me dice:
- “Vamos Juan a vender algo”, (lo seguí y puse mis antenas en dirección a quien para mi fue el mejor vendedor que vi, el mas aguerrido),“Elija la presa”, yo vi venir a dos mujeres totalmente distraídas y paseando por el salón hacia nosotros, las señale y dije:-“ Esas dos Miguel”, cuando pasaron frente al mostrador donde ofrecíamos litografías de Dalí, Miguel con elegancia y sonido suave le dice a una de ellas, -“Venga, mire esta maravilla”, las mujeres se acercaron y Miguel empezó a describirles el dibujo que había en la litografía, los dones del pintor, ese sonido implacable de su voz y la mirada hicieron que estas dos mujeres compraran dos litografías que no eran baratas se los aseguro, se van, me guiña el ojo y me dice:- “Todavía están “cargadas”, van a volver”, me reí y me quede como cualquiera mirando pasar la tarde al rato aparecen estas dos sendas señoras, y una dice:- “Voy a llevar otra litografía”, Miguel se las vendió y yo me quede como siempre gustoso de estar cerca de él.

Juan