domingo, 26 de julio de 2009

NASRUDIN

Un día Nasrudin volvía a casa después de la plegaria del domingo y se sentía triste y deprimido. Llegó a un cementerio y vio una tumba abierta. Iba pensando: “me pregunto cómo será la muerte”. De forma que se metió en la tumba y se quedó tendido, mirando pasar las nubes; todo estaba tranquilo y en calma. Permaneció allí durante quince o veinte minutos. Mientras yacía en la tumba, un hombre llevó unos camellos a pastar por el cementerio. Nasrudin pensó:”bien, me iré a casa”. Así que saltó fuera de la tumba y asustó a los camellos. El pastor tomó un gran bastón y lo apaleó. Cuando Nasrudin llegó a casa, había pasado la hora de comer y su mujer le regañó por llegar tarde. El dijo:
- No te enfades, porque estaba experimentando la muerte.
Ella se intereso y dijo:
- ¡Que interesante! ¿Y cómo es la muerte?
- Es agradable, tranquila, ves pasar las nubes, todo está en calma y es placentero.
Solo hay un problema: si asustas a los camellos, te apalean- respondió Nasrudin.

sábado, 25 de julio de 2009

Bayazid y el hombre egoísta

Un día un hombre reprocha a Bayazid, el gran místico del siglo IX, diciéndole que había ayunado, orado y demás, durante treinta años sin encontrar el regocijo que Bayazid describía.
Bayazid le dijo que podía continuar durante 300 años mas, que tampoco lo encontraría.
“¿Cómo es eso?”, preguntó el aspirante a iluminado.
“Debido a que tu vanidad es una barrera para ti”.
“Dime el remedio.”
“El remedio es uno que tú no puedes tomar”.
“Dímelo de todos modos”.
Bayazid dijo: “Debes ir al barbero y hacerte afeitar tu (respetable) barba. Quitarte las ropas y ceñirte con una faja. Llenar un morral con nueces y colgarlo de tu cuello. Ir a la Plaza del Mercado y gritar: “Daré una nuez a cada chiquillo que me pegue en la nuca”. Luego llegarás hasta el tribunal en sesión de modo que puedan verte.”
“Pero yo no puedo hacer eso. Por favor, dime alguna otra cosa que dé el mismo resultado”.
“Es el primer paso y el único”, dijo Bayazid, “pero ya te había dicho que tú no lo harías; de modo que no puedes ser curado”.

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El-Ghazali, en su Alquimia de la Felicidad, procura destacar con esta parábola su reiterado argumento de que cierta gente, al buscar la verdad, por muy sincera que se crea o que aparente serlo, podría, en realidad, estar motivada por egoísmo o vanidad, siendo esto una barrera para su aprendizaje.
Idries Shah- Cuentos de los Derviches

viernes, 24 de julio de 2009

Quien guarda el manto

Attar, en su Memorial de los santos, cuenta una historia del gran Sufi Habib Ajami, cuando éste fue a un río a lavar y dejó su manto tirado en el suelo. Hasan de Basra, que pasaba por ahí, lo vio. Pensando que alguien debía cuidar esta pertenencia, permaneció haciendo guardia hasta que Habib retornó.
Hasan preguntó entonces a Habib a quién había dejado al cuidado del manto.
-¡ Lo he dejado al cuidado- dijo Habib- de aquel que te dio a ti la tarea de vigilarlo!.
Esta anécdota, que intenta indicar la forma en que los Sufis resuelven sus asuntos, es con frecuencia considerada por los burdo imitadores como algo que deben copiar, de modo que prueban al “destino” abandonando las cosas y descuidando las obligaciones, y obtienen los resultados que corresponden a su ignorancia.

jueves, 23 de julio de 2009

Cuento XIII

El viejo y el médico

Un viejo se quejó a su médico por que sufría de dolor de cabeza. El médico respondió: “Eso se debe a tu vejez”. Luego el viejo se quejó de un problema en su vista, y el médico de nuevo le dijo que el mal se debía a su edad avanzada.
A continuación el viejo se quejó de dolor de espaldas, de dispepsia, de mala respiración, de debilidad nerviosa, de incapacidad para caminar y de otros males y el médico le respondió que todos esos males se debían a su vejez. El viejo, perdiendo la paciencia le dijo:”Oh tonto, ¿acaso no sabes que Dios ha ordenado un remedio para cada enfermedad?” El médico le respondió: “Esta pasión y cólera también son propias de tu edad. Como todos tus miembros están débiles, has perdido el poder de tu autocontrol, y cada palabra te lleva a la pasión”.

Mevlana Jalaludin Rumi

miércoles, 22 de julio de 2009

La generosidad real y la relativa

Los tacaños

Un hombre oyó hablar de los apuros de otro mientras estaba reunido con algunos amigos. Se sintió de inmediato conmovido y entregó una suma de dinero para que se le diera al infortunado.
Otro, que no había oído de ningún caso en especial, cuando tuvo dinero salió en busca de alguien que estuviera necesitado. Le preguntó cuales eran esas necesidades y las satisfizo.
¿Cuál de ellos era en verdad un hombre generoso?
La respuesta es …ninguno.
Ambos eran generosos dentro de los límites convencionales.
Hacían lo que les habían enseñado hacer.
Estas formas de generosidad son suficientes solo en el mismo comienzo de la generosidad.
Más allá está el estado para la cual estas otras formas son supuestamente preparaciones.
Debido a que la gente rara vez pasa de los estados preliminares, estas formas inferiores son consideradas como el súmmum de la generosidad.
La verdadera generosidad es cuando un hombre hace algo generoso sin que nadie se entere, o cuando sabiéndolo otros, rehúsa cualquier tipo de merito por su generosidad, tanto del receptor como de algún otro.
La verdadera generosidad es anónima hasta tal grado, que un hombre debería estar preparado aun para ser considerado como tacaño, antes de tener que dar explicaciones a otros.
Este tipo de generosidad, en bienes, en obras y en pensamiento, es deliberadamente cultivada en las filas del Elegido y practicada por quienes desean entrar en sus filas, sin ninguna excepción y sin descanso en su práctica.
La generosidad también se caracteriza por hacer lo que uno dice que hará. Saadi enseña: “Cuando los generosos prometen, cumplen”.
No ser codicioso, es, paradójicamente, la más elevada forma de mirar por los verdaderos intereses de uno.
La codicia os daña: la generosidad os ayuda.
Por eso se ha dicho: “La codicia es la madre de la incapacidad”.

Idries Shah

martes, 21 de julio de 2009

Relato (3136-3142)

Un sabio sagaz se fue a China a casa de un maestro
y le dijo:”acláranos sobre la Verdad”
Aquel maestro de la vía espiritual le contestó
“en realidad la Verdad se divide en diez capítulos
yo te diré más si estas atento
poco habar compone el primero callarse los nueve siguientes”
Porque calla el halcón se posa en el puño del rey
porque canta el ruiseñor permanece en la jaula
Si tu alma adquiere la costumbre de callar
cada átomo te hablará
Hasta cuando murmurarás como una fuente
si te callas te convertirás en mar
El que de ese mar quiere la perla
para sumergirse debe contener el aliento.


Fararuddin Attar

lunes, 20 de julio de 2009

El libro de los derviches

Si existe un modelo de libro de texto derviche, es Regalos del Conocimiento (profundo)- Awari el-Maarif- escrito en el siglo XIII y estudiado por miembros de todas las órdenes. Su autor el Sheikh Shahabudin Suhrawardi (1145-c. 1235), dirigió la mezcla de teoría, ritual y practica que tuvo lugar en su época, estableció escuela de enseñanza próxima a las cortes de Persia y de la India, y fue Jefe de los Jefes de los sufis en Bagdad.
Tradujo mas de la mitad de este libro al ingles el teniente coronel Wilberforce Clarke.

Del libro Regalos del Conocimiento- extractado del libro Los Sufis
…Fomentar la sinceridad del discípulo es una de las principales tareas del sheikh, como también arrancar de su mente los apegos indeseables…
El sheikh ha de mostrarse bondadoso y compasivo. Reduce la austeridad del discípulo en lo posible, dentro de las necesidades propias del trabajo. Privaciones demasiado fuertes pueden impedir al discípulo integrarse al principio en el esfuerzo derviche.
El efecto que producen las palabras del sheikh es muy importante. Se compara con la semilla, y una buena cosecha sólo puede venir de una buena semilla. La polución mental del alumno puede tener su origen en un deseo del sheikh de influenciar a su oyente o en cualquier sentimiento de orgullo por su parte. El sheikh no habla a su discípulo sin una razón objetiva.
“La conversación es objetiva cuando significa lo mismo para el que habla que para que el que escucha”.
Los consejos se dan al discípulo en una forma velada o alegórica, en especial cuando se trata de una crítica.
El desarrollo interno del discípulo es algo que el Guía mantiene en secreto. No es conveniente que el primero esté expectante ante sus progresos, y el sheikh le explicará que anticiparse a ciertos estados mentales equivale a interceptarles el camino…
Del libro Los Sufis de Idries Shah

domingo, 19 de julio de 2009

Nasrudin

Advertencia

Nasrudin entró a la Tierra de los Tontos.
- Oh, amigos – gritó – El pecado y el mal son odiosos.
Hizo lo mismo todos los días durante varias semanas.
Un día, cuando estaba a punto de repetir su advertencia, vio a un grupo de Tontilandeses de pie son los brazos cruzados.
- ¿Qué están haciendo?
- Acabamos de decidir qué hacer acerca de tanto pecado y tanto mal de que has estado hablando todo el tiempo.
- ¿Así que se han decidido evitarlo?
- No, hemos decidido evitarte a ti.

sábado, 18 de julio de 2009

Escucha

Escucha a un amigo, y entonces oirás una idea distorsionada de ti mismo.
Escucha a tu enemigo; y oirás algo también distorsionado.
La amistad nos ayuda a sobrevivir y nos fortalece.
La oposición nos hace más fuertes.

Cuando hemos sobrevivido y hemos sido fortalecidos nos encontramos con otra versión, distinta a las del amigo o el enemigo.

Esta es la Visión Superior,
La valía de la Morada se encuentra en el morador.


Idries Shah

viernes, 17 de julio de 2009

Equilibristas

P: ¿Por que se dice que el sufi confía primero en Dios, y luego no confía en Dios?

R: Porque la confianza es algo que debe ejercitar alguien que es ignorante. Confías en alguien sin saber si se puede confiar en él o no. Si supieses que nunca te iba a fallar, yo no llamaría a eso “confianza” de ninguna manera. Por ejemplo, no confías en un puente de hierro, pero sí lo haces en una soga que puede romperse. Cuando sabes que puedes confiar en Dios, no piensas acerca de Dios en términos de confianza.
Existe un dicho que lo ilustra:
“Caminó por la cuerda de un equilibrista y exclamó: “¡Confío en Dios!”.

Idries Shah

jueves, 16 de julio de 2009

La conferencia de los pájaros

Pregunta de un decimonoveno pájaro

Otro pájaro dijo a la abubilla:”Dime, tú que has adquirido celebridad, cómo debo hacer para gozar de la satisfacción en este viaje. Si me lo dices, mi confusión disminuirá y consentiré a dejarme conducir en esa empresa. Efectivamente, el hombre necesita una dirección para este lejano viaje, a fin de que no tenga aprehensión por el camino que debe recorrer.
Como yo no quiero aceptar la dirección del mundo invisible, rechazo, con mayor razón, la falsa dirección de las criaturas”.
“Mientras vivas – respondió la abubilla - , está contento por el recuerdo de Dios y guárdate de todo indiscreto parlanchín. Si tu alma posee esta satisfacción, sus preocupaciones y sus penas desaparecerán. Este es, en los dos mundos, lo propio para la satisfacción de los hombres. Por él está en movimiento la cúpula del cielo. Permanece en Dios en la satisfacción, gira como el cielo, por amor a él. Si conoces algo mejor, dilo, ¡oh pobre pájaro! Para que seas feliz por lo menos un instante”.
Fariduddin Attar

miércoles, 15 de julio de 2009

Isa y los escépticos

Es relatado por el Maestro Jalaludin Runi, y por otros, que un día, Isa, el hijo de Miryam, caminaba por el desierto cerca de Jerusalén con un grupo de personas en las que la codicia aun estaba fuertemente arraigada.
Le rogaron a Isa que les dijese el Nombre Secreto con el que revivía a los muertos.
El dijo: “Si os lo digo, abusareis de él”.
Ellos dijeron: “Estamos listos y preparados para tal conocimiento; además, reforzará nuestra fe”.
“No sabéis lo que pedís”, respondió, pero les dijo la Palabra.
Poco después, esta gente se hallaba caminando por un lugar desierto cuando vieron un montón de huesos blancos. “Pongamos a prueba la Palabra”, se dijeron los unos a los otros; y así lo hicieron.
Tan pronto como la Palabra fue pronunciada, los huesos se recubrieron de carne y se transformaron nuevamente en una voraz bestia salvaje que los destrozó.
Aquellos dotados de razón comprenderán. Aquellos con poca razón, pueden adquirirla mediante el estudio de este relato.

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El Isa de la historia es Jesús, el hijo de María. Contiene una idea similar a la de El Aprendiz de Brujo, y también se la encuentra en la obra de Rumi. Además, aparece una y otra vez en leyendas orales derviches sobre Jesús, y existe una gran cantidad de estas leyendas.
La Tradición invoca como a uno de sus famosos “repetidores” a Jabir, hijo de
el- Hayyan (el Geber latino), que también es el fundador de la alquimia cristiana. Fue uno de los primeros en llevar el nombre de Sufi.
Murió alrededor del año 790. Originalmente fue un sabio, y de acuerdo con autores occidentales, hizo importantes descubrimientos en el campo de la química.

martes, 14 de julio de 2009

Una empresa se mide por su intención no por su apariencia

Pregunta: ¿Puede usted comentar la declaración: “El éxito de una empresa se mide por su intención, no por su apariencia?

Respuesta: Esta declaración es más simple de lo que parece, a pesar de que encubre alguno de los malentendidos del pasado.
Si alguien trata de cavar un agujero, la intención es cavar el agujero. El éxito de cavar el agujero será que el agujero sea verdaderamente cavado. Pero, en apariencia, el hombre puede estar tratando de encontrar oro. Si el observador piensa que la intención es encontrar oro, llamara al agujero “un fracaso”.
Lo mismo sucede con enseñanzas, instituciones, teorías, etc. Muchas han sido éxitos que parecen ser fracasos, porque la intención oculta no era entonces ampliamente conocida.
El peligro de esta situación es doble:
Que los observadores autoelegidos puedan confundir las intenciones por completo.
Que la gente, que originalmente intenta el éxito a determinada escala, pueda caer en la tentación de producir lo que fácilmente puede ser llamado “un éxito” en alguna otra escala.
El mecanismo psicológico existe allí donde un individuo pueda convencerse a sí mismo de que verdaderamente trataba de hacer algo diferente de lo que verdaderamente hacia, de modo que pueda cosechar el “éxito”, y esto es de igual modo cierto en las sociedades.
El progreso humano se hace lento o se detiene cuando la gente tiende al éxito evidente (éxito medido para que la gente pueda fácilmente describirlo como éxito) y pierde el ímpetu por el éxito de la intención.

Ejemplo de “falso éxito”:
Cuando Mulá Nasrudin, al caer de su borrico, se echa a reír como se fuera una travesura y dice: “De cualquier modo, tenia que bajarme”.

Ejemplo de “verdadero éxito”:
Cuando un equipo de médicos vacuna a toda una población contra un organismo endémico, piensen o no los habitantes que éstos están realizando un ritual mágico.

Ejemplo de “posible ingrediente de éxito, no esencial a este”:
Cuando algunas personas, o incluso todas, las personas vacunadas aprenden el trasfondo y propósito de la vacunación.

Idries Shah

lunes, 13 de julio de 2009

Intencion y Gratitud

...La intención, antes de hacer algo o en casi todo el momento, debería ser positiva, equilibrada, viéndose a uno mismo, a las situaciones, o a uno mismo en relación con situaciones o personas y hacer una intención hacia esa situación o a esa persona.
La base de una situación positiva es una intención positiva.
Si la intención es deshonesta, fraudulenta, basada en la pereza, ésta, por definición, no puede producir resultado positivo. Si la intención es menos correcta, menos positiva al armonizarse con la situación, ésta puede ser mejorada y resulta positiva.
Pero ésta es una batalla mucho mayor que la de comenzar con ciertas intenciones positivas y términos de referencia.
La gente sabe cual es su intención. La gente que tiene problemas consigo misma y con otras es aquella que intenta ser lista consigo misma, en el sentido que generalmente tiene una intención en una situación y quizá trata de esconderla.
Puede ser capaz de esconder esa intención ante otras personas pero no puede esconderla ante sí misma. Esto, por supuesto, precipita una batalla consigo misma porque es bastante obvio que si una parte de la conciencia tiene una intención particular y está intentando convencer a la otra parte de que esta intención en realidad es otra cosa, la otra parte se rebelará y dirá: “¡Basura!, esto es producto de un invento de parte mía”.
Así podría tratar de explicar a alguien: “Mi intención es ésta, ésa o aquella” y no habrá manera de saber; “Pero resulta que yo sé porque soy una parte tuya, así es que no trates de venderme semejante cosa”: “Estoy recaudando dinero para Papa Noel”, cuando en realidad lo están juntando para comprarse una bicicleta. Esto provoca tensión dentro de las personas. La gente dice: “Lo positivo en mí, lo negativo en mí”, y se hace trampa con estas palabras. Cuando una intención maliciosa o deshonesta o perezosa o entupida está siendo empujada por lo negativo sobre lo positivo, por supuesto hay una fricción. Uno está alimentando lo positivo, elevando lo positivo y desde luego hay una fricción. Y esta fricción destruye la situación o pone a la persona tensa y nerviosa, o la hace pelear con otras personas o la hace cortante, o básicamente insatisfecha de sí misma o de otra gente o de la circunstancia o de todas estas cosas.
No estoy diciendo que uno debería siempre, en cada acción y en todo momento aspirar a tener una intención absolutamente santa, eso seria utópico, muy bonito, pero, a menos que uno utilice las defensas externas que son necesarias dentro del mundo, será hecho pedazos por los demás dentro de las siguientes 24 horas.
La intención interna es algo que uno comparte consigo mismo, que desarrolla y usa.

Extracto del libro La Senda del Buscador- Capitulo III
Omar Ali Shah

domingo, 12 de julio de 2009

Nasrudin

Esotérico

Un impostor espiritual llamado Khamsa fue una vez a ver a Nasrudin, y le dijo:
- ¿Es verdad que tú eres clarividente y posees conocimientos ocultos?
- Dime tú algo acerca de tus propias experiencias, - fue todo lo que Nasrudin quiso responder.
- Muy bien. Durante la noche yo abandono este nivel de terrena materialidad y me elevo hasta el más alto cielo.
- ¿Acaso, oh sabio Maestro- preguntó Nasrudin- sientes que tu rostro es refrescado por algo parecido a un abanico?
- ¡Si, si!, - dijo Khamsa, pensando que esto era seguramente indicio de algo espiritualmente elevado.
- En ese caso- dijo Nasrudin – debo informarte que el objeto en forma de abanico es la cola de mi burro orejudo.