martes, 29 de diciembre de 2009

El momento oportuno

El maestro Nasrudin desapareció una vez durante tres semanas sin presentarse para nada en la oficina donde trabajaba.
Cuando regresó, fue llamado al despacho de su jefe.
- ¿Dónde has estado, Nasrudin? Usted no puede ausentarse durante semanas y semanas sin permiso previo.
- Yo solamente he seguido sus instrucciones.
- Haga el favor de explicarse.
- Entré en su oficina para pedir unas vacaciones. Usted no estaba, pero vi sobre su escritorio un letrero que decía: “HAGALO AHORA MISMO”. Y es lo que hice.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Tejiendo luz

Preguntaron a Frimani:
-¿Cómo supiste que tal hombre era un malvado? Rehusaste conversar profundamente con él, mientras estuvo aquí, a pesar de que todos decían que era un santo.
Firmani dijo:
- Si un extraño va con gene ordinaria y dice: “La luz se hace tejiendo. Yo tejí toda la luz que hay y que hubo”. ¿De qué se darían cuenta?
Ellos le contestaron:
- Se darían cuenta de que lo que dice no es verdad.
Firmani dijo:
- En la misma forma, cuando un individuo malvado entra en contacto con un hombre honesto, no es difícil para él juzgarle, sin importar lo que imagine o diga la gente.

domingo, 27 de diciembre de 2009

"En aquel camino que uses para evitar tu responsabilidad, allí encontrarás tu destino"

sábado, 26 de diciembre de 2009

Agua pura

¿Sabias que no puedes tolerar el agua absolutamente pura?
Tras purificar el agua de contaminantes, debe hacerse ligeramente salobre para que resulte aceptable al paladar humano.
De manera similar, los maestros espirituales de mayor rango y los individuos mas avanzados son imperceptibles, en su verdadera magnitud, para el hombre ordinario.
Para comunicar los asuntos de un nivel superior a un nivel inferior, la persona que comunica debe efectuar algunos ajustes.
Es interesante observar cómo funciona la equivalencia en los asuntos humanos ordinarios. Por ejemplo, la gente siempre está diciendo:
“Por su comportamiento nunca adivinarías que tal y tal persona es tan importante; habla y tiene todo el aspecto de un hombre corriente”.
Pero en lugar de intentar que una parte de él pueda ser perceptible relacionándola con el hombre corriente, la gente se esfuerza por inventar aspectos de su personalidad y explayarse en ellos. Por eso las columnas de chismorreos están tan nutridas.
Idries Shah

viernes, 25 de diciembre de 2009

El milagro del derviche real

Se relata que el maestro sufi Ibrahim ben Adam, estaba sentado un día en un claro de un bosque, cuando dos derviches errantes se acercaron a él. Les dio la bienvenida y hablaron de temas espirituales hasta el anochecer.
Tan pronto como llegó la noche, Ibrahim invitó a los viajeros a que fuesen sus huéspedes a comer. Inmediatamente después de aceptar, una mesa llena de los más exquisitos manjares apareció ante sus ojos.
- ¿Durante cuánto tiempo has sido derviche? – preguntó uno de ellos a Ibrahim.
- Dos años- contestó.
-Yo he seguido el Camino Sufi desde casi tres décadas, y nunca se me ha manifestado la capacidad que has mostrado ante mi – dijo el hombre.
Cuando la comida estaba por terminar, un personaje extraño, cubierto con un manto verde, entró en el claro. Se sentó y compartió la comida.
Todos se dieron cuenta por un sentido interno que era el Khidr, el guía inmortal de los sufies. Esperaron a que compartiera con ellos algo de su sabiduría.
Cuando se levantó para irse, Khidr simplemente dijo a los derviches:
- Ustedes dos se preguntan a sí mismos acerca de Ibrahim, pero ¿a que han renunciado ustedes para poder seguir el Camino Derviche?. Ustedes renunciaron a las expectaciones de seguridad y de una vida ordinaria. Ibrahim ben Adam abdicó la soberanía del Sultanato de Balkh para hacerse sufi. Esa es la razón por la que está mas adelantado que ustedes. Además, ustedes, durante sus treinta años, han obtenido múltiples satisfacciones por medio de la renuncia misma. Este ha sido su pago. Él siempre se ha abstenido de pedir pago alguno por su sacrificio.
Al momento, Khidr se había ido.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Felicidades

Dijo Jesús: «Haceos pasajeros».

miércoles, 23 de diciembre de 2009

La esponja de los problemas



Durante muchos siglos la tumba de Boland Ashyan curó a los enfermos, concedió deseos y beneficios a todos los que la visitaban. Era conocida como “la esponja de problemas”.
El santuario estaba situado cerca del pequeño pueblo de Mughzar, en Irán, y ahí trabajó Faisal Nadim como cocinero, en el Ashkhana (restaurante), cerca de 20 años.
Faisal nunca iba al santuario. Pero los viajeros que entraban en su cocina y pasaban su tiempo con él mientras trabajaba, constituyeron la línea de iluminados sufies llamada “Los Namidis”. Y los visitantes de la tumba nunca fueron celebrados en forma alguna como gente sagaz, excepto entre los ignorantes.
Alguien pregunto al sabio Khorram Ali, por qué los peregrinos piadosos no eran transformados por asistir a un lugar tan milagroso, y por qué los que frecuentaban la cocina se convertían en sufies.
Khorram contestó:
-Una esponja succiona al agua que no se necesita, pero también puede impedir, de acuerdo a las circunstancias, que se lleve a cabo trabajo productivo. Es totalmente insensible, sean cuales fueren los meritos que se le atribuyan. Un cocinero sabe medir ingredientes y qué hacer para que sean digeribles. Un cocinero puede necesitar una esponja para eliminar alguna cosa que le estorbe, como el agua sucia; únicamente los entupidos, que sólo se fijan en la esponja, imaginan que funciona por su propia voluntad.

martes, 22 de diciembre de 2009

Autoanálisis y tensión. La paciencia

Lo que uno hace, al estimular la positividad, es darle menos lugar a la negatividad. Por lo tanto, utilizando un termino técnico, uno le “niega el oxigeno” a la negatividad sin librar esa batalla que a veces la gente dice que teme o que cuenta que le sucedió. Siente que una parte de si está en contra de la otra.
Este es un sentimiento familiar porque estamos ante una actitud o termino de referencia que se opone a otro. Es tal vez un reflejo condicionado en contra de otro. No es la persona en conflicto consigo misma. Esto es algo que no debería tener lugar, puesto que crea tensión y la mantiene. Una persona cuenta con una proporción determinada de negatividad que se manifiesta al ser expuesta a ciertas condiciones y circunstancias.
Si alguien logra descubrir en qué circunstancia es posible que se manifieste esta negatividad, podrá, no librar una batalla, sino evitar la situación en que esta negatividad tiende a manifestarse.
Si se mira con atención, se notará que la gente suele crear situaciones y cometer errores, siguiendo ciertos patrones que se basan en su condicionamiento, el cual entra en juego en determinadas circunstancias. Si uno logra conocerse lo suficientemente bien podrá preveer que se acerca una situación que, de tener lugar, se manifestarán algunos aspectos negativos del propio condicionamiento.
Omar Ali Shah

lunes, 21 de diciembre de 2009

La parábola del árbol

El jeque Abdul – Qadir de Gilan, en sus 27 directivas del Futuh al-Gahib, invita a sus oyentes a pensar en el bien y en el mal como dos frutos del mismo árbol. “Acércate al árbol y conviértete en su guardián y solicito siervo y adquiere conocimiento de esas dos ramas y de los dos frutos y de sus alrededores y permanece cerca de la rama que produce el dulce fruto; entonces este será tu alimento y fuente de poder, y guárdate de acercarte a la otra rama y comer el fruto, pues su amargura podría matarte… y cuando estos frutos sean llevados ante ti y el dulce no pueda ser distinguido del amargo y comiences a comerlos entonces… puedes poner el amargo en tu boca”.
Idries Shah

domingo, 20 de diciembre de 2009

El coloso de Marusi



El combate que el analista sostiene es un combate desesperado. Por cada individuo que se restituye a la corriente de la vida, que se “adapta” como se dice, hay una docena de incapacitados. Nunca habrá bastantes analistas para hacer frente a tanto tarado. Una corta guerra basta para destruir el trabajo de siglos. La cirugía hará, naturalmente, nuevos progresos, aunque la utilidad de esos progresos esté lejos de ser clara. Lo que hay que cambiar profundamente es nuestra forma de vivir. No tenemos que fabricar mejores instrumentos quirúrgicos. Lo que nos hace falta es una vida mejor.

Henry Miller del libro El coloso de Marusi

sábado, 19 de diciembre de 2009

jueves, 17 de diciembre de 2009

Cómo crear armonia

“Es la intención lo que hace que la armonía funcione. Si conocen su intención, pueden verla y utilizarla, entonces tienen la actitud correcta. Armonizarse no significa necesariamente convertirse en una masa homogénea, es decir, no considerar al medio sociocultural al que se pertenecen, la raza, la familia, etc. Armonícense de la manera en que se sientan capaces, y esto aumentará a medida que pongan en práctica la armonía interior.”

Omar Ali Shah

martes, 15 de diciembre de 2009

La cueva del tesoro


Pregunta: Las gente dicen que esa prematura intuición mas allá de la ordinaria comprensión, es peor que nada porque ni se la puede usar ni se puede ser usado por ella. También dicen que alguien puede perder por avidez y sin embargo beneficiar a otros. ¿Qué significa todo esto? ¿Puede usted explicarlo de forma mas comprensible?

Respuesta: La avidez es la causa de la perdida y de la habilidad para aprovecharse de la aparente ganancia. Esto es verdad tanto en metafísica como en la vida ordinaria. Pero una avidez individual puede beneficiar a otro individuo, a pesar de que este efecto no le concierne ni pueda darle algo a ese otro.
Un antiguo cuento, aun siguiente, reúne todo esto de forma más memorable:

El cuento del aldeano

Había una vez un valiente aldeano que no había reducido sus apegos
a lo esencial. Un día, a lomo de su burro, pasó por una cueva mágica en el preciso momento en que esta hacia sus periódicas apariciones a la humanidad. Entró con osadía y encontró pilas de tesoros, que llevó afuera y con lo que hinchió sus mochilas. Cuando el burro estuvo completamente cargado, el hombre recordó que había dejado su báculo detrás y volvió a la cueva para recuperarlo.
Pero la hora en que la cueva debía desvanecerse otra vez había llegado. Tan pronto como el hombre estuvo dentro, la cueva desapareció con él.
Nunca volvió a ser visto, y su burro vagabundeó y volvió a la aldea. Después de esperar su retorno, las gentes vendieron el burro y a su carga, y se enriquecieron…

lunes, 14 de diciembre de 2009

Cortando madera




Durante los primeros años en el Trabajo, en una de las excepcionales ocasiones en que pude pasar un tiempo en la casa del maestro de mi maestro, estuvimos cortando madera junto a otros hombres cerca de una pequeña laguna. El maestro había estado observando algunas carpas doradas de gran tamaño. Caminaba lentamente con un bastón, aun con imponente figura a sus ochenta años, con su cabeza completamente afeitada y un parche negro sobre el ojo que había perdido hacia mucho tiempo. Estos peces nadaban desde las profundidades hasta la superficie, en especial si uno le arrojaba algo de comer.
- Cuando observo mi mente- le dije- lo que observo con mas frecuencia son pensamientos extraños y desconocidos que suben a la superficie y desaparecen nuevamente. Tengo poco control sobre su contenido.
- Esta observación debe mantenerse- dijo el maestro- pero hay algo más que puedes hacer. Puedes acumular pensamiento y dirigirlo hacia donde tú quieras. Puedes, por ejemplo, visualizar gente que puede necesitar tu pensamiento positivo y simplemente dirigirlo hacia ella.
Mi receptividad ante lo que estaba diciendo fue tan completa que no tuve más comentarios ni preguntas.
Kabir E. Helminski

domingo, 13 de diciembre de 2009

El jinete y la serpiente



Existe un proverbio que dice: la “oposición” del hombre de conocimiento es mejor que el “respaldo” del tonto.
Yo, Salim Abdali, doy fe de que esto es cierto en los niveles mas elevados de la existencia así como también lo es en los mas bajos.
Esto se pone de manifiesto en la tradición de los Sabios, que han transmitido el cuento del Jinete y la Serpiente.

Un jinete, desde su aventajada posición, vio cómo una serpiente venenosa se deslizaba por la garganta de un hombre que dormía. El jinete sabia que si se dejaba dormir al hombre, el veneno seguramente lo mataría.
En consecuencia, sacudió al hombre dormido hasta que despertó. Sin perder tiempo, lo obligó a ir hasta un lugar donde había manzanas podridas tiradas en el suelo y lo obligo a comerlas.
Luego, lo forzó a que tomase, de un arroyo, grandes tragos de agua.
Mientras transcurría todo esto, el hombre trataba de escapar, gritando:” ¿Qué es lo que he hecho, enemigo de la humanidad, para que abuses de mi de tal manera?
Finalmente cuando estaba casi exhausto y anochecía, el hombre cayó al suelo y vomitó las manzanas, el agua y la serpiente. Cuando vio lo que había vomitado comprendió lo ocurrido, e imploro el perdón al jinete.
Esta es nuestra condición. Al leer esto, no toméis historia por alegoría, ni alegoría por historia. Aquellos que están dotados de conocimiento tienen responsabilidad. Aquellos que no lo están, nada tienen aparte de sus conjeturas.
El hombre que había sido salvado dijo: “Si me hubieras dicho, hubiese aceptado tu tratamiento de buen grado”.
El jinete contesto: “De habértelo dicho, no lo hubieras creído. O te habrías paralizado de terror. O habrías escapado. O te hubieses dormido nuevamente, buscando el olvido. Y no hubiese tenido tiempo.”
Espoleando su caballo, el misterioso jinete se alejó.


Salim Abdali (1700-1765) hizo que se abatiesen sobre los Sufis calumnias casi sin precedentes provenientes de los intelectuales, al sostener que un maestro Sufi sabe lo que aqueja a un hombre, y puede tener que actuar rápida y paradójicamente para salvarlo, provocando, con esto, la furia de aquellos que no saben lo que están haciendo.
Abdali cita esta historia de Rumi. Aun hoy, probablemente, habrá muchas personas que no aceptan las ideas que este cuento pretende transmitir. Sin embargo esta declaración ha sido aceptada, de una forma u otra por todos los Sufis. Comentando este hecho, el maestro Haidar Gul sólo dijo: “Hay un limite mas allá del cual es malsano para la humanidad ocultar la verdad para no ofender con ella a aquellos cuyas mentes están cerradas”.