Otra categoría de metas tiene que ver con convertirnos en personas equilibradas. Con una consciencia armónica podemos pensar sin estar dominados por nuestro pensamiento; podemos sentir, pero no estar tiranizados por nuestros sentimientos, y podemos cuidar nuestros cuerpos sin estar esclavizados por ellos.
Los intelectuales, por ejemplo, pueden necesitar trabajar con sus cuerpos o con desarrollar sentimientos, mientras que los tipos físicos, instintivos, pueden necesitar desarrollar su mente a través del estudio. Los que viven mayormente de sus emociones pueden requerir poner freno a su sentimentalismo, autocompasión o ira, mediante el pensar correctamente.
Kabir E. Helminski