domingo, 5 de abril de 2009

ANSIEDAD

Cuantas veces uno sintió eso, esa sensación de dolor de estómago, miedo, angustia al enfrentarse a distintas situaciones en la vida, momentos que se tienen que pasar y algo traba la accion, lo que tenemos o queremos hacer, esa ansiedad del actuar que yo no se bien de donde viene.
Un dia encontre este texto en internet y me impactó como describe lo que le pasa, no se quien lo escribio pero esta bueno.

LA ANSIEDAD DEL ACTUAR
Comienza con un pensamiento temeroso que destroza tu confianza al igual que una sirena destroza la paz de un domingo por la mañana. Te gustaría pensar en otra cosa, pero los lamentos de dolor y pérdida reclaman tu atención.

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Sin importar lo bien que hayas ensayado lo que has planeado hacer, la ansiedad del actuar puede destrozarte. Tu corazón funciona a batacazos y las palmas te sudan. Tu lengua se vuelve pesada y estúpida y tus labios de adhieren a los dientes. Al mismo tiempo tu cuerpo siente como si estuviera ardiendo por fuera y congelándose por dentro. Te sientes rígido como una barra de acero pero estás tan gelatinoso que apenas puedes permanecer de pie.
¿Qué sucede dentro de la mente que devasta el cuerpo de esa manera cuando "se funden los plomos" y ya no hay ensayo que valga?
Al comienzo de mi carrera musical tuve mi primer ataque de ansiedad. Lo recuerdo como si hubiera sucedido ayer por la noche. Estaba 'preparada' para una audición en directo con un banda country. No era la primera vez que me subía al escenario, pero era mi 'debut por dólares'. Había pensado que comprendía la ansiedad: eran unos instantes de nerviosismo antes de empezar. Pero en esa ocasión no cantaba por diversión. Ahora tenía importancia.
Puedo recordar mucho de lo que sucedió: Escuché al líder de la banda decir al público que una de sus señoritas favoritas iba a cantar You Ain't Woman Enough; y le vi volver la cabeza y hacerme ademanes mientras yo aguardaba al pie de la escalera, a la derecha del escenario, y estoy segura de que le oí decir mi nombre y entonces recuerdo vagamente que pidió aplausos para mí. Después de eso solo recuerdo que ningún condenado subió nunca al patíbulo con menos vivacidad que yo. No sé cómo tomé el micrófono y en verdad no recuerdo qué hice mientras estaba allí. El foco me daba en los ojos y mantuve la mirada hacia delante, con los ojos abiertos e incrédulos... sí, como un ciervo atrapado por las luces de un camión que se le acerca. Y si ese ciervo hubiera empezado a silbar Dixie (canción popular de los E.E.U.U.), hubiera hecho mucha más música de la que yo hice aquella noche.
No conseguí el trabajo pero cogí el mensaje: conquistar mi miedo u olvidar mi carrera. Era así de simple.
Antes de batallar con mi enemigo tenía que identificarlo. ¿Cuál era la diferencia esencial entre cantar en un ensayo y cantar frente al público? No era el cantar. No era la banda. Tampoco era el micrófono. Solo quedaba el público: algo dentro de mí estaba respondiendo ante él como si me mirara no esperando escuchar lo que iba a cantar... sino cómo lo iba a cantar. Iban a juzgarme: si cantaba bien me querrían; pero si no, no lo harían. Naturalmente mi ego quería que me quisieran. Así son los egos.
Me sentí bastante mal cuando me di cuenta de que el cantar, algo que amaba hacer, se había convertido en una herramienta, un medio por el cual iba a lograr que la gente me quisiera. La música dejó de ser música en el momento que la abandoné mentalmente y puse mi atención en la cabeza del público, cuando comencé a mirar y a escucharme a mí misma.
A menudo escuchamos talk shows radiofónicos donde alguien llama mientras su radio sigue encendida... y se hace imposible para el locutor mantener una conversación inteligente con el oyente, pues este se está escuchando a sí mismo - abandona su propia mente para ponerse con la audiencia del programa. Se encuentra dividido entre actor y observador. El locutor le dirá: "¡Apague la radio!", pues ninguna conversación inteligente será posible hasta que el oyente deje de intentar estar en dos sitios a la vez.
Recuerdo que una vez le preguntaron a una actriz cómo era capaz de llorar ante la cámara y hacer que lágrimas reales recorrieran sus mejillas. Sin duda ella sabía que se trataba de una situación fingida, que no había nada por lo que llorar. Pero con todo sus lágrimas eran reales. "Es mi trabajo -dijo-. Soy actriz." Pero la pregunta seguía ahí, ¿cómo lo hacía? "Bien -dijo-, recito un pequeño poema francés. A cada línea aprieto los músculos de mis ojos, y contraigo las pestañas en una expresión de disgusto. Me había entrenado utilizando un tipo de rutina biofeedback... afianzando cada paso mientras visualizaba las lágrimas. Fijaba mi atención en el poema, y entonces, después de unas pocas líneas, ¡Voila!, lágrimas." El poema era Au Claire de la Lune y las líneas específicas que servían para el truco eran, traducidas del francés: "Mi vela está muerta. No tengo más fuego. Por amor de Dios, abre la puerta." A mí no me pareció particularmente triste pero evidentemente esto desgarraba su corazón.
Decidí que necesitaba un truco similar para mantener mi atención en mi mente y en mi tarea. Solo podía haber música.
Me visualizaba dando un paso hacia el escenario... como si me estuviera acercando a la entrada de la cueva de Aladino. Deliberadamente echaba los hombros hacia atrás, tomaba una respiración profunda, empujaba la lengua contra el paladar y cerraba la mandíbula, estableciéndola en el modo de determinación. Metía la cadera, haciendo que la curva de mi espalda se arqueara hacia atrás en vez de hacia delante. Fingía una ligera sonrisa estirando un poco la boca y contrayendo los músculos de alrededor de la nariz y de los ojos, hasta que mi mirada se entrecerraba en ese asana de "yoga facial" que estimula la emisión de endorfinas. Estas hormonas naturales siempre conducen a una postura confiada y elevan el ánimo. Y entonces me visualizaba caminando hacia el micrófono, diciendo a cada paso: "Abrete Sésamo... sí, ábrete. Abrete, Sésamo, sí, ábrete para mí..." Y mientras la banda comenzaba a tocar una gran roca se apartaba dejando libre la entrada de la cueva, después entraba en ella con seguridad, como si estuviera en mi refugio. Y a la señal cantaba dentro de la cueva. Y todo lo que podía oír era la música resonando maravillosamente.
Esto fue lo que hice: me entrené para ir a mi interior y permanecer allí... segura en mi Refugio Búdico. No, no mejoré mi voz, pero estaba sobremanera equilibrada. A menudo pensaba que obtendría un público mayor y más apreciativo si tan solo me quedaba allí y demostraba mi truco de equilibrio. Pero ese no era el problema que estaba intentando resolver. Necesitaba conquistar mi ansiedad y obtener una nueva perspectiva sobre mi habilidad musical. Y en eso tuve éxito.
Después, se hizo simple entrenarme para entrar en trance... para sentarme en un cojín de meditación y dejar a un lado esos revoltosos pensamientos que acostumbraban retarme, dejando de verme desde afuera, observándome en el acto de observarme. Mentalmente me ponía en la Cueva - o en la Zona, como lo queramos llamar.
Este problema de vernos desde afuera y preocuparnos sobre cómo nos ven los demás ha estado rondando largo tiempo. Chuang Tzu lo describe como "la necesidad de ganar".

Dice (siguiendo la traducción de Thomas Merton):

Cuando un arquero dispara por nada
Tiene toda su habilidad.
Si dispara por una hebilla de bronce
Ya está nervioso.
Si dispara por un premio de oro
Se vuelve ciego
O ve dos objetivos -
¡Está fuera de su mente!

Su habilidad no ha cambiado. Pero el premio
Le divide. Se preocupa.
Piensa más en ganar
Que en disparar -
Y la necesidad de ganar
Le resta poder.

No importa qué tarea tengamos que realizar, mientras pongamos nuestra atención en el exterior, en la mente de los demás en vez de mantener nuestra atención donde debería estar, segura en nuestro interior, en nuestra Mente Búdica, sufriremos ansiedad y haremos confusión de las cosas.
Todo lo que hace falta para solventar el problema es una concentración feroz, un truco de postura, y las palabras mágicas repetidas como un mantra. "Por amor de Dios, abre la puerta."


sábado, 4 de abril de 2009

Relatos

Conocimiento y Comportamiento

“¿Qué es mejor: el conocimiento o el buen comportamiento”?.
Podemos responder de modo útil: “Si tienes conocimiento, no necesitas comportamiento”.
El hecho es que estas dos cosas no son alternativas. El comportamiento puede ser un sustituto del conocimiento, porque la persona que se “comporta” no sabe hacer otra cosa.
El comportamiento, por supuesto, no es nunca realmente bueno ni malo: tan sólo lo es comparativamente.
Si tienes conocimiento, tienes el comportamiento adecuado.
El comportamiento adecuado en cualquier situación puede ser en apariencia distinto por completo del comportamiento tanto “bueno” como “malo”, o puede no serlo.
Idries Shah

Fidelidad

Najmaini (el hombre de las dos Estrellas) despidió a un estudiante con estas palabras:
-Tu fidelidad se ha puesto a prueba. La encuentro tan firme y segura que tienes que retirarte.
El estudiante dijo:
-Me iré, pero no puedo entender como la fidelidad pueda ser razón para despedirme.
Najmaini dijo:
-Durante 3 años la hemos puesto a prueba. Tu fidelidad hacia el conocimiento inútil y hacia los juicios superficiales es completa. Por eso tienes que irte.

viernes, 3 de abril de 2009

“No vine aquí para ser insultado”

Hubo un hombre aquí el otro día a quien no le gusto la manera en que hablamos.
Su reacción, utilizando sus propias palabras consistió en decir “¡No vine aquí para ser insultado”! Me sentí tentado a preguntarle: “¿Dónde vas habitualmente?”
Lo que no se permitía ver a si mismo, pero si era obvio para las otras personas presentes, es que se podría comprender perfectamente que había acudido exactamente para eso.
Si te acercas a un enchufe eléctrico, metes el dedo en el y eres arrojado al suelo, el comentario apropiado no es: “¡No viene aquí para que me diese una sacudida eléctrica!”.
Las personas pueden ser insultadas sólo si deciden –conciente o inconscientemente- ser insultadas. Un insulto no es algo objetivo, como un fragmento de roca. Si a un grupo de hombres se los llama mujeres, les estarás insultando; si a un grupo de mujeres las llamas hombres, algunas de ellas se sentirán insultadas. Y así ocurre con un millón de cosas diferentes.
Las personas que tienen ese tipo de mecanismo de reacción – y en la cultura en la que vivimos, la gente que no ha asimilado suficiente información cultural sobre la neurosis, sobre el conocimiento y sobre los deseos de recibir atención y sobre el malestar que se causa cuando se frustran -, toda esa gente para nosotros son personas que no han aprendido el alfabeto y que sin embargo quieren convertirse en escritores. Primero hay un pequeño detalle de forma: tienes que ser capaz de comprender más de lo que comprendes en este momento. Y no es necesariamente nuestro deber enseñarte estas cosas elementales. Puede que dispongamos de tiempo para hacerlo, puede que no. Aprender el alfabeto puede suponer un paso para convertirse en un gran escritor. Pero cuando se trata de aprender el alfabeto, la conexión con la literatura no debe tratar de dignificarse con palabras grandilocuentes. Primero lo primero. La cosas básicas pueden ser absolutamente necesarias. Sin embargo, no por ello deben considerarse de naturaleza superior.
Idries Shah

jueves, 2 de abril de 2009

Pensamientos



Culpabilidad, Premio, Castigo

El proceso de hacer que la gente sienta culpabilidad asociada a una cosa y placer asociada a otra puede ser parte esencial del adiestramiento humano, que se inicia en la infancia.
No obstante, si tiene más conocimiento, te das cuenta de que alcanza la etapa en la cual la gente es capaz de comprender conceptos adicionales, es un perjuicio intolerable continuar relacionando todas las reacciones de todo el mundo únicamente con el proceso de premio-castigo.
Considera, por ejemplo, no sólo las tres posibilidades: “¿acaso es bueno, malo o indiferente?”, sino: “¿es acaso completo, es relevante, está ya obsoleto…?”.
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Preservando el suministro de la Hierba Pastel *

Gritar horrorizados y convertirse en agitadores es característico de algunas personas en toda comunidad humana.
¿Acaso no los ves alineados en los White Cliffs (acantilados de Dover), exclamando sobre los romanos?:
-¡Debemos defender nuestra cultura! ¡Una vez que desembarquen, nos cortarán el suministro de la hierba pastel!
Algunas veces es necesario intentar parar la entrada de una nueva idea o de un individuo que proviene del exterior; esta es la razón por la que se puede hacer que algunas personas se opongan siempre a algo.
¿Por qué no investigan a qué deberían oponerse y qué cosas deberían ser bienvenidas por su propio interés? A causa de los prejuicios han terminado creyendo que no pueden ni necesitan juzgar, así que gritan en su lugar.

*Woad, hierba pastel. Planta a partir de la cual se elaboraba el tinte azul en la antigua Bretaña; con ese color se pintaban el cuerpo los guerreros pictos en la época de la invasión romana.
Idries Shah

miércoles, 1 de abril de 2009

Acordarse de la muerte

Se cuenta también que en aquellos tiempos había muerto un hombre importante de Konia y que Maulana estaba presente en el duelo, aunque no entró en la casa donde se había producido la muerte y esperó fuera a que sacaran el ataúd para llevarlo en procesión hasta el cementerio.
Kamaluddin estaba en la puerta de la casa del difunto y saludaba a los que venían a sumarse a la procesión; y cuando fueron a bajar por fin el ataúd a la fosa, Maulana, que estaba de pie junto a la fosa, pidió oír la oración fúnebre, y convoco también a Kamaluddin; y dijo después:
-Suponiendo que se pidiera a un tal Sadruddin y a otro tal Badruddin (que ya habían fallecido) que se presentaran, saliendo de sus tumbas, no podríamos decir si cualquiera de los dos tendría “el resplandor y las bendiciones de Dios” cuando les leyeran por primera vez los registros de los Ángeles Registradores. Como todos los que “se van” se llevan consigo sus buenas obras o sus obras malas, por eso es necesario recordar el Día del Juicio, pues esta persona que ha muerto también será juzgada en virtud de sus actos.

martes, 31 de marzo de 2009

La importancia de la intención



En comparación con tiempo más antiguos, la gente de hoy en día está en una posición excelente para examinar sus acciones desde el punto de vista de la intención. La razón básica para esto es que ahora hay una fuerte consciencia de que la gente puede hacer cosas por motivos inconscientes, ignorando ellos mismos las fuentes de sus acciones.

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Tradicionalmente, por supuesto, muchas culturas se han dado cuenta que “un hombre puede haber recibido una patada de su superior, y como consecuencia le da una patada a su asno”. La intención no es dañar al asno, ni siquiera hacer que el asno se mueva. Este es un caso de la motivación tomando el lugar de la intención: puede denominarse “falsa intención”. Un observador, por supuesto, a menudo atribuirá una intención a una acción que ha presenciado, debido al deseo de explicarla: “dio una patada al asno, por lo tanto el asno había hecho algo mal”; o: “evidentemente su intención era hacer que el asno se moviese”.
Pero, para comunidades enteras, los pensamientos, palabras y acciones son el resultado de una ideología interiorizada: intención bloqueada no del individuo o del grupo, sino del inspirador, instructor y adiestrador del grupo (o sistema de adiestramiento u organización).
En el campo religioso en general solo hay una débil apreciación del papel de la “intención cristalizada” en los actos de los creyentes. Externamente se puede alabar la necesidad de tener una intención recta, y no beneficiarse personalmente de un pensamiento o acción. Pero se puede demostrar fácilmente en muchos casos que la gente –por ejemplo- hará proselitismo con otros debido a la cualidad emocionalmente satisfactoria del acto. La intención aparente, por lo que al individuo atañe, de servir a la comunidad y ayudar al prosélito, no es otra que proporcionar una satisfacción emocional al misionero.
Tras minuciosa inspección, aquellos que se oponen a este punto de vista a menudo resultan ser personas que de hecho están recibiendo tales “satisfacciones sustitutorias”.
Sin embargo, es vital que se conozca la verdadera intención de una acción. Si se trata de satisfacción emocional, entonces no hay daño alguno, siempre que exista una necesidad de esta y que además no se confunda con algo distinto: piedad, por ejemplo. Esto se debe a que hay un área del individuo donde reside la verdadera intención, más allá de la satisfacción personal. Si ésta no se desarrolla, el individuo, por muy piadoso que sea, estará viviendo una ilusión.
Idries Shah

lunes, 30 de marzo de 2009

Reflexiones



El eternalismo como vicio

La gente a menudo se revuelve inquieta cuando hablas de que las técnicas espirituales son de valor solo durante un tiempo limitado, tan solo para alcanzar objetivos específicos.
Pero esta reacción se debe al deseo infantil de “algo permanente” que es tan vago que no han sido capaces de distinguir entre lo que necesita ser permanente y lo que no sólo no lo necesita, sino que de hecho no debe ser permanente a menos que se convierta en una barrera cuando ya no se necesita.
Por supuesto, sobre este primitivo deseo de “permanencia” – en el sentido erróneo – es donde actúa la gente que mercadea con panaceas supuestamente eternas.
Pero uno puede acostumbrarse a ideas distintas a las infantiles. Una técnica o hipótesis de trabajo perece cuando se establece como regla o ley. Una manzana permanente que no pudiese consumirse sería de escasa utilidad como nutriente, por muy agradable que fuese como objeto de juego.


Toda sensación es cualitativa

Si sientes amor, alegría, excitación, interés, atención concentrada, confusión o desinterés, como resultado de estar sentado sobre un alfiler o escuchar el canto de un pájaro, todas estas sensaciones contienen alguna función negativa, cierta forma de autoindulgencia y ciertas funciones constructivas.
Esta información es el resultado del conocimiento superior, la visión panorámica, llámalo como desees.
Nunca alcanzarás un objetivo superior mediante un incremento del volumen de sensaciones si careces de la destreza para percibir su rango dentro de las sensaciones.
Sólo mediante esta última forma de trabajar aislarás la “adoración”, la “comprensión”, el “amor”, de la escoria.
Idries Shah

domingo, 29 de marzo de 2009

Cuentos

Yo mismo
Un monje le dijo a Nasrudín:-Es tal mi desinterés que nunca pienso en mí mismo, solamente en otros.Nasrudín le contestó:-Yo soy tan objetivo que puedo mirarme a mí mismo como si fuera otra persona;así es que puedo permitirme pensar en mí mismo.

Cómo lograr que continue
El Maestro Nasrudín acostumbraba a pararse en mitad de la calle los dias de mercado para que lo señalaran como un idiota.una y otra vez la gente le ofrecia una moneda grande y una pequeña, pero el siempre escogia la moneda pequeña.Un dia, un hombre bondadoso le dijo:- Maestro, debería tomar la moneda mayor. Entonces tendrías más dinero y dejarías de ser el hazmererir de la gente.- Eso podría ser cierto - dijo Nasrudin -, pero si yo siempre escojo la mayor, la gente dejará de ofrecerme dinero, para demostrar que soy más idiota que ellos. Entonces no tendria ninguna de las dos.

Un bocado
Nasrudín visitó a un clérigo que tenía fama de tacaño, quien le preguntó:- Maestro, ¿te gustaría comer un bocado?Cuando la comida llegó, el maestro observó que efectivamente no era más que un bocado.Casualmente en ese momento un mendigo se asomó por la ventana. Y el clérigo le gritó:- ¡Vete, o te romperé la cabeza!- Hermano - le dijo Nasrudín - aléjate volando. Tengo experiencia para asegurarte que este hombre nunca exagera.

Reflexiones

La polilla y el hollín

P: La gente habla acerca de evolución psicológica y espiritual. ¿Es esto engañoso? Si las formas físicas cambian en respuesta a la interacción entre fuerzas internas y externas, ¿Cómo puede ocurrir esto en áreas más sutiles? Me parece como si estuviésemos hablando acerca de lavado de cerebro e indoctrinación si trabajamos en la mente humana de un modo análogo a los procesos evolutivos.

R: Esta es una pregunta interesante, ya que nos permite explicar algo que define la diferencia (no la similitud) entre la modelación mental y el aprendizaje.
Comencemos con la verdadera historia, muy popular actualmente, de la biston betularia gris claro, una polilla común de Manchester, en Inglaterra.
El cuerpo y los colores de las alas de este insecto eran grises, una forma de camuflaje protector que le permitía fusionarse con su entorno de bosques y escapar de los pájaros que de otro modo le habrían matado. Algún tiempo después de la gran industrialización de Manchester en el siglo XIX, era tal el predominio de depósitos de hollín en muchas superficies, que las polillas comenzaron a verse contra el trasfondo tiznado. Se observo entonces que, mediante la interacción de sus características genéticas con el entorno más oscuro, las polillas comenzaron a oscurecerse. Tras medio siglo, la abrumadora mayoría de las que nacían eran negras.
Este desarrollo ocurrió también en muchas otras áreas industrializadas en todo el mundo.
En el campo social ocurre algo muy similar. Pon a alguien entre gente que viste ropa diferente, entona ciertas canciones, lleva a cabo practicas poco habituales y ¿Qué obtienes? Este individuo rechazara el nuevo entorno, se mantendrá al margen de el o lo imitara. Dependerá de si él (o ella) encuentra comodidad y seguridad. En el caso de la gente con una idea bien definida de su propia identidad, y con una comunidad con la cual identificarse, puedes esperar rechazo o falta de efecto. Encontraras fácilmente imitaron entre quienes se siente indecisos, desplazados y temerosos. Este “converso” habrá hallado lo que imagina que es seguridad.
Idries Shah

sábado, 28 de marzo de 2009

Relatos

Lectura de pensamiento
Maulana Sirajuddin nos cuenta que cierto día fue al jardín de Hisamuddin y se trajo de allí un manojo de flores; y pensó que Maulana estaría en casa de Chalabi. Entro allí y se encontró con que había eruditos importantes sentados con Maulana y que Maulana daba una disertación sobre el significado místico de las cosas; y que los discípulos tomaban notas sobre la disertación.
- Y me olvide del ramo de flores que traía envuelto en mi pañuelo-
siguió contando Sirajuddin- , y Maulana volvió la cara hacia mi y comento que el que viene de un jardín debe traer flores, del mismo modo que se espera que el que viene de la tienda de un vendedor de dulces traiga consigo algunos dulces.
Aquel comentario sorprendió a Sirajuddin, que, presentando sus respetos a Maulana, puso las flores ante él; y entonces cantaron canciones místicas.

Los amantes…
El califa dijo a Laila:
-¿Cómo es posible que Majnun esté prendado de ti, teniendo en cuenta que no eres más hermosa que otras muchas mujeres?
- Calla,- dijo ella -, pues tú no eres Majnun.
Cuanto más despierto esta un hombre ante las cosas que lo rodean, más dormido está; y su despertar es peor que su sueño.

viernes, 27 de marzo de 2009

Hormigas



P: Numerosas personas están dando conferencias, dirigiéndose a grupos y alistando a discípulos en todo el mundo en nombre del sufismo. ¿Cómo puede uno dictaminar si son sufis o no? Estoy seguro de que la mayoría no lo son, teniendo en cuenta lo que he visto en algunos de ellos.

R: Veamos una noticia en la prensa:
“La hormiga loca americana ha llegado a Gran Bretaña. Denominada de modo correcto la hormiga de patas largas, esta criatura fue identificada por vez primera en el Reino Unido en un hospital psiquiátrico de Preston”.

¿Fue esto deliberado? ¿Acaso las hormigas locas partieron directamente al hospital psiquiátrico cuando saltaron de su avión? Yo diría que se encontraron allí, o cerca del hospital, y se asentaron porque allí había algo – quizá el sistema de calefacción central – que encontraron confortable.De modo similar, la gente que piensa que hay algo en el camino sufi que se corresponde con sus ideas, lo adoptará. Se asentará en el, alistándose como discípulos y todo lo demás. Preguntas “¿Cómo puede uno dictaminar’” y luego lo respondes. Estas seguro de que la mayoría son sufis. ¿Cómo puedes decirlo? usando el sentido común. Hay siempre algo extraño he inaceptable respecto a estos “adoptadores”, incluso aunque tome algún tiempo el observarlo. La formula es utilizar el sentido común antes de que las “hormigas” te lo arrebaten.
Idries Shah

jueves, 26 de marzo de 2009

Modo de enseñanza

Los estudiantes deben sentarse y escuchar al maestro hasta que la comprensión llegue a ellos.Esto requiere un estado de alerta y concentración –al tiempo que se permanece relajado- que es lo que permite que penetren los significados.
La gente tiene que desprenderse del hábito compulsivo de intentar descifrar las cosas como Unica respuesta a una situación de enseñanza.
Esto significa realmente que tienen que Añadir una capacidad, no perder nada.Esto sólo puede hacerse mediante la práctica y permitiendo al maestro guiar el pensamiento del estudiante, al menos al principio.Esta “atención dinámica” permite que surja el esclarecimiento psicológico, donde las palabras y los textos de la enseñanza se vuelven claros, y el estudiante ya no necesita la guía del maestro.Las personas que han estado demasiado condicionadas a un único modo de aprendizaje (lo cual realmente suprime formas mas amplias de comprensión) protestan algunas veces: “Yo quiero comprender primero, antes de aprender, o mientras aprendo”.Aquí el problema es que no puedes reavivar a un hombre inconsciente que se está ahogando; primero tienes que sacarle del agua. Lo que el ignorante aspirante a aprendiz esta pidiendo es que se le enseñe s Su modo, ¡¡¡aunque ese modo no funcione!!!
Idries Shah

miércoles, 25 de marzo de 2009

El mercader y el loro listo

Había una vez un mercader que tenia un loro en una jaula. Como debía viajar a la India por negocios, le preguntó al loro si tenía algún mensaje para enviar a sus parientes de ese país.
El loro le expresó su deseo de que les dijera que él estaba encerrado en una jaula. El mercader prometió llevar ese mensaje y cuando llego a la India se lo comunicó debidamente a la primera bandada de loros que vio. Al escucharlo uno de ellos cayó muerto al instante.
El mercader se enojó con su loro por haber enviado un mensaje tan fatal y cuando regresó a su casa se lo reprocho duramente. Pero el loro ni bien hubo oído el mensaje del mercader cayó muerto en su jaula. El mercader, luego de lamentar su muerte, sacó el cadáver de la jaula y lo arrojo afuera; pero ante su sorpresa, el cadáver inmediatamente recobro la vida y se alejo volando, explicándole que el loro de la India había fingido su muerte solamente para sugerir esta forma de escapar de una jaula.
RUMI

http://ar.news.yahoo.com/s/ap/090324/insolitas/amn_gen_eeuu_loro_heroe_1

martes, 24 de marzo de 2009

Reflexiones


Conocimiento común
Cuanto más se observa el “conocimiento común”, más se advierte que es más probable que sea común a que sea conocimiento.
Ningún conocimiento real es común.

Dos religiones
Pregunté a una venerable autoridad:
-¿Cómo llamaría usted a esta creencia?:
“El hombre nació para sufrir, porque tiene que sufrir para renacer.”
Dijo:
- Esto es cristianismo, sin duda alguna.
Entonces formule a otro igualmente venerable brahmán la misma pregunta.
Su respuesta fue:
- Esa afirmación resume la filosofía espiritual del hinduismo.
La vida es Difícil, ¿no es así?

Expectativa
Si de tiempo en tiempo dejas de lado la expectativa, serás capaz de percibir lo que estas recibiendo.

La verdad
De tiempo en tiempo examina si, inconscientemente, estas diciendo:
“La verdad es lo que pienso en este momento”

Decisiones
La gente que es “incapaz de tomar decisiones”, se encuentra en ese estado porque ha decidido no tomar decisiones.
Son indecisos porque han sido demasiado decididos en primer lugar.
La consecuencia de esta precipitada firmeza debe ser desactivada, si la condición de inseguridad ha de ser vencida.

Idries Shah

lunes, 23 de marzo de 2009

Dinero




Yusuf ibn Jafar el-Amudi solía tomar sumas de dinero, algunas veces muy grandes, de aquellos que venían a estudiar con él.
Un letrado distinguido lo visito una vez y dijo:
- Estoy encantado e impresionado por tu enseñanza, y estoy seguro de que estas dirigiendo a tus discípulos del modo apropiado. Pero no esta de acuerdo con la tradición el tomar dinero a cambio de conocimiento. Además, la acción se presta a malinterpretaciones
El- Amudi dijo:
-Nunca he vendido ningún conocimiento. No hay suficiente dinero en la tierra para pagar por él. Por lo que respecta a las malinterpretaciones, el abstenerme de tomar dinero no evitara eso, porque encontraran algún otro tema.
Más bien deberías saber que un hombre que toma dinero puede ser codicioso de dinero o no. Pero un hombre que no toma nada esta bajo sospecha mas grave de robar al discípulo su alma. La gente que dice. “No tomo nada”, puede que se descubra que esta apropiándose de la voluntad de su víctima.